ALIAS: 1×01 La verdad sea dicha

Un día, ese hombre llamado J.J. Abrams, tuvo una brillante idea para hacer una serie de espionaje. Y del puzzle que tenía metido en la cabeza, nació ALIAS. Una serie que lo tiene todo, o casi (porque si hubieran puesto alguna canción de Muse ya habría sido lo más) y que considero la mejor que se ha hecho. Para muchos no será la mejor, pero para gustos los colores.
Y así doy comienzo a una super frikada que se me ha ocurrido, como farta morra que soy y que haré cuando tenga tiempo y poco a poco. Y es ir contando cada capítulo o al menos lo más interesante, con sus enigmas y sus spoilers y lo que se me ocurra.
Ahí voy (total, nadie me va a leer):
Sydney Bristow es una chica de 26 años con una doble vida. Por un lado está su vida normal, con su novio, sus amigos, la facultad… Y por el otro, su vida no tan normal, que hace que la normal resulte muy complicada de llevar. Es, desde hace 7 años, una espía del SD-6, lo que ella cree una rama secreta de la CIA que realiza operaciones negras encubiertas.
Daniel Hecht, novio de Sydney, le pide matrimonio. Ella le dice que sí pero se siente mal porque él no sabe que su novia es espía. El SD-6 tiene una norma: sus agentes no pueden contar nada acerca de sus actividades, en caso de ser así, les ejecutarán a ellos y a los que sepan dicha información. La tapadera que utiliza Sydney para ocultar su trabajo es el Credit Dauphine, un banco. Pero ella, arriesgándose, le cuenta a Daniel la verdad y le pide que no diga nada.
Mientras ella está en una misión, Daniel no para de darle vueltas a la cabeza y, borracho, deja un mensaje en el contestador de Sydney donde deja caer la palabra “espía”. La sección de seguridad graba la llamada y se lo comunica a Arvin Sloane, director del SD-6, el cual hace matar a Daniel Hecht.
A Sydney se le abren los ojos después de esto. ¿Cómo puede ser que la CIA sea capaz de asesinar a civiles inocentes? (Joder, en la vida real hacen más que eso jajaja). Así que decide no querer saber nada del SD-6 y seguir con su vida normal como estudiante de literatura para ser profesora, como su madre, que falleció cuando ella tenía 6 años.

El SD-6 le pide volver pero ella se niega, con lo cual deciden asesinarla. Acorralada en un parking, su padre, Jack Bristow, la rescata. Éste le revela que nunca ha trabajado en la exportación de piezas de aviones, la cual era su tapadera, sino que también es agente del SD-6. Así mismo le cuenta que el SD-6 no forma parte de la CIA, si no de una organización criminal llamada La Alianza de los Doce, compuesta por 12 células (el SD-6 es una de ellas) y que él es un alto cargo en dicha Alianza.
Trata de ayudarla consiguiéndole un contacto que la saque de Estados Unidos hacia Europa, pero ella, horrorizada por lo que le acaba de contar, no acepta su ayuda y huye.
La relación con su padre siempre ha sido fría y distante.
Sydney le pide dinero a su amigo Will Tippin y el pasaporte de su hermana Amy. Se tiñe el pelo como ella, de color rojo, y decide volver a Taipei donde roba un artilugio que Sloane ansía tener. Aunque es torturada por un malvado asiático sacamuelas, logra huir con el artilugio y de esa manera, logra que Sloane vuelva a confiar en ella y le deje seguir en el SD-6. Sloane pica el anzuelo y le da otra oportunidad.
Luego va a Langley para denunciarles y pedirles ingresar como agente de la CIA y así ser un topo en el SD-6 para poder destruirlos. Allí conoce a Michael Vaughn, es el agente que la atiende y que será su supervisor en la CIA. Así se entera también de que su padre realmente no es del SD-6, sino un agente leal de la CIA infiltrado en la Alianza. Ahora trabajarán juntos.
Ya en este primer capítulo, nos hablan de algo que va a ser fundamental en toda la serie.
Es Sloane el que habla de él: Oskar Mueller o, mejor dicho, el dispositivo que Mueller montó. Este artilugio será principal en la serie, junto con el que lo diseñó, un profeta del siglo XV llamado Milo Rambaldi.
Este era el dispositivo que Sydney fue a robar a Taipei para recuperar la confianza de Arvin Sloane.
Como en todos los episodios pilotos, nos presentan a casi todos los personajes de la serie.
Sydney Bristow es la protagonista de la serie. Su madre falleció en un accidente de coche cuando tenía 6 años y eso le marcó para siempre, por eso quiere estudiar literatura, para ser profesora como ella. Es tímida e introvertida, inteligente, deportista y tiene una facilidad asombrosa para aprender idiomas y para disfrazarse de lo que sea. Con 19 años fue reclutada por Arvin Sloane en el SD-6, aunque ella creía que era una rama secreta de la CIA. Con la muerte de su prometido, descubre la verdad y ahora es una agente doble infiltrada para destruir al SD-6 y La Alianza.

Jack Bristow es el padre de Sydney. Como ella, es espía de la CIA, agente infiltrado en el SD-6. La relación de Sydney y Jack es fría y distante. Desde que murió su mujer, mantuvo la distancia con su hija y no se portó como un padre afectivo y cariñoso. Ella le guarda rencor, a pesar de que a veces intenta acercarse, más aún desde que saben que trabajan juntos. A pesar de todo, Jack siempre está al tanto de las actividades de su hija y es como su ángel guardián.
Arvin Sloane es el jefe del SD-6. Malvado, mentiroso, manipulador y muy inteligente. Una vez trabajó para la verdadera CIA, donde conoció a Jack. Pero el poder y la ambición le pudieron más y se afilió a la Alianza. Es un leal y fiel creyente de Rambaldi, y su obsesión llega muy lejos. Sydney le repudia, ansía destruirle y llevarlo ante la justicia.
Michael Vaughn. Es agente de la CIA, será el supervisor de Sydney. Poco a poco empezará a sentirse atraído por ella y, no haciendo caso a las normas de la agencia sobre no tener relaciones personales íntimas, decide ofrecerse como su amigo personal, mezclando sus sentimientos con lo profesional. Existe un vínculo especial entre ellos.
Francie Calfo es la mejor amiga de Sydney (y de rebote de Will). Se conocen desde la facultad, donde además eran compañeras de habitación. Francie compagina sus estudios con su trabajo como camarera. Sueña con abrir algún día su propio restaurante. Es una persona necesaria en la vida de Sydney, pues es la que la aproxima a tener una vida normal y alguien con la que puede hablar.
Will Tippin es el mejor amigo de Sydney Bristow. Se conocen desde hace tres años. Will está enamorado de Sydney pero por timidez dejó pasar la oportunidad de pedirle salir y cuando ella empezó su relación con Danny, él se quedó al margen. Le fastidia que cada dos por tres el banco llame continuamente a Sydney. Trabaja como periodista y como tal, es muy curioso. Eso le traerá problemas.
Marcus Dixon es un agente leal del SD-6. Como Sydney una
vez, cree que trabaja para la CIA. Es muy profesional, compañero habitual de Sydney en las misiones. Siente un gran cariño por ella, respeto y admiración. Juntos hacen muy buen equipo, aunque Dixon a veces dificulte las contra misiones de Sydney. Está casado y tiene 2 hijos. A pesar de ser un agente del SD-6, Sydney le tiene como uno de sus mejores amigos y se apoya en él en sus horas más bajas.
Marshall Flinkman es el técnico informático e inventor de aparatos útiles para las misiones. A pesar de su excéntrica personalidad, es muy inteligente y sin él, la mayoría de las misiones se habrían venido abajo. Es agente del SD-6, aunque como Dixon y todos los agentes de rango menor, cree que trabaja para la CIA haciendo el bien.
Es muy buena persona y muy friki, da un punto de humor a la serie con sus rarezas. Le tiene pavor a Arvin Sloane, y cariño a Sydney y Dixon. Ellos en realidad son todo su mundo.
Eric Weiss es agente de la CIA. Trabaja al lado de Vaughn, es además su mejor amigo y el que intenta ponerle los pies en la tierra respecto a su relación personal con Sydney. Y, aparte de eso, siempre me he preguntado qué pintaba en esta serie (es muy amigo de J.J… eso lo explica).


