El libro más farto que he leído en mi vida
Bueno, pues a mí me encanta leer. Es una de mis pasiones y suelo leer un libro cada semana o dos semanas, según el tamaño. Pero después de haber terminado de leer un libro de muchas páginas como es “Lestat el vampiro” y el cual se me ha hecho algo aburrido por momentos, tenía ganas de leer algo ligerito y que no requiriera mucha atención.
Como leo en PDA pues tengo como 14.000 ebooks, después de años y años recopilándolos. Me encanta la lectura, qué le voy a hacer. El caso es que ordené por tamaño y vi un título de esos tontos, que sabes ya de antemano que te vas a encontrar algo flojo, de media neurona, y tenía ganas de algo así. Pero después de elegir “Compañeros de trabajo”, de una morra llamada Rebecca York, no sé yo si volveré a usar esa estrategia.
Menuda mierda. Así sin más.

Argumento: no tiene. Bueno, va, explicaré un poco. Una agente de seguridad de una empresa de unos tíos millonetis se deja engañar por la hija de los ricos y ésta escapa porque es rebelde porque sí. En su huida es secuestrada por un mafioso que la tiene retenida en una isla. Así que esta agente llama a un tío ex agente de la CIA para que le ayude a rescatar a la pedorra de la niña.
Hasta ahí se supone que “bien”.
Lo más gracioso de la historia es que es un libro medio porno, pero a lo cutre. Resulta que para entrar en esa isla, estos dos agentes que tienen que buscar a la niña, tienen que follar como locos antes de infiltrarse en dicha isla, ya que se harán pasar por narcotraficantes y amantes. Y si el dueño de la isla, que vigila cada cm del terreno con cientos de miles de cámaras, observa que no parecen ser muy amantes que digamos, entonces la tomará a ella como prostituta obligada y le matará a él. Así que antes de ir a la isla, pues a follar.
La escritora, que merece el premio Planeta por esto, además intenta plasmar en el lector lo que cada uno piensa en su interior: “oh, en verdad llevo enamorada de él muchos años, pero tengo que simular que practico el sexo con él para salvar la misión, pero me muero por sus huesos y sus músculos”. “Cuánto la amo, desde que la vi el primer día, espero que no se dé cuenta de que mis besos son verdaderos y que me encanta penetrarla porque es amor todo… al menos puedo poseerla en la ficción, en la realidad ella no me correspondería así”. Gran narración, pura poesía.
Después de un par de capítulos donde follan como locos para ensayar, se adentran en la isla. Aquí ya es el remate.
En realidad les importa un cojón la niña esa secuestrada, resulta que intentan buscar cada trozo de isla pero para follar como conejos. “Aquí no nos verá ese hijo de puta, tenemos que follar”. Con lo cual nos metemos en una gran incongruencia, si van a la isla como supuestos amantes y quieren convencer al mafioso de que lo son, ¿para qué coño se esconden cuando van a follar?
Total, que después de unos 12 capítulos follando y de leer sus pensamientos de “cuánto le amo, pero él/ella a mí no”, y de leer lo duro que se le pone el miembro a él y lo mojada que está ella, de repente y sin saber cómo, han encontrado a la niña, le han pegado un tiro al mafioso y se han ido de la isla en helicóptero. Le entregan la niña a su papá y ellos dos van a decirse adiós pero en su despedida, en dos frases, ya se dicen cuánto se aman y jamás en la vida, pero jamás de los jamases, se separarán nunca.
Qué novelón, ostias. Felicidades, morra farta escritora. Nunca he leído algo así tan rematadamente malo. Si lo que querías era hablar de folleteo, no hacía falta inventarse una historia tan patética y absurda de una niña secuestrada, una isla y un mafioso cabrón… habla de follar y ya está, porque todo el “argumento” del libro es un atrezzo, esta morra lo que quería era hablar de nabos y coños.
Se me olvidaba comentar. El mafioso de la isla está encaprichado por la agente, se la quiere tirar y para ello le da una droga que es como viagra pero para tías. O algo más que viagra, porque el prota la encuentra antes de que el mafioso se la tire y le dice “eh tú, villano asqueroso, dame una habitación ahora para que pueda ayudarla a superar la droga. Es mi chica, no te la tirarás… Vamos cariño, te follaré hasta que se te pase la mega calentura por la droga esa.”
Genial. No tengo más palabras y a la vez tengo muchas.
No hay comentarios »
Aún no hay comentarios.
